Fiesta · 4 de septiembre
S. Marino, eremita
San Marino fue un ermitaño del siglo V que vivió en la región italiana de Rímini. Era conocido por su piedad, ascetismo y milagros curativos. Marino se retiró del mundo para vivir en soledad, dedicando su vida a la oración y la contemplación. Fue venerado por su sabiduría espiritual y su capacidad para curar a los enfermos. Después de su muerte, se construyó una iglesia en el sitio de su ermita, y Marino fue honrado como santo. Es el santo patrón de Rímini y se le invoca para la protección contra las tormentas y los rayos.